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¡Que Compartan!
 
 
Dr. Ramón F. Ferreiro Gravié, Ph.D. / Nova Southeatern University, USA. (2015).
Los buenos maestros hacen que sus estudiantes compartan los procesos y resultados de las actividades de aprendizajes que se realizan en el salón de clases, tanto sea ésta un aula presencial como virtual. Compartir lo que se está aprendiendo con otro en el aula, presencial o virtual contribuye decisivamente a aprender y hacerlo bien entre otras cosas por la perdurabilidad del aprendizaje.
Recordemos que desde la antiguedad se ha reconocido que “el mejor maestro de un niño es otro niño” por la cercanía de las experiencias vividas, los referentes que poseen,  y el vocabulario entre otros factores así como el reto que constituye para cada uno su aprendizaje dada la presencia del otro igual. Pero para lograr lo anterior, que “un niño sea el mejor maestro de otro niño” es necesario que en las aulas se emplee un método activo, participativo y de construcción social del conocimiento que entre otras funciones didácticas cumplimente la interacción social que permita el desarrollo de la interdependencia entre iguales para aprender. Te proponemos al respecto  el método ELI.
Las investigaciones realizadas en pos de validar el método ELI han demostrado que cuando los estudiantes comparten los procesos y resultados de las actividades de aprendizajes los conocimientos adquiridos así como las habilidades incorporadas tienen mayor permanencia en el tiempo tanto a los 60, 90 como 120 días después de la lección en que aprendieron los temas objeto de investigación en comparación con los que muestran los estudiantes similares de los grupos controles.
La función didáctica de la  “interacciones sociales” consiste en lograr que durante el desarrollo de una lección, en clase,  los miembros del grupo compartan lo que están aprendiendo y que las relaciones que se establezcan permitan no tan solo interacciones sino una interdependencia social positiva que hace que la tarea no salga si cada uno no aporta su parte a la realización de la misma (Aprendizaje Cooperativo). Para ello se requiere el empleo de determinadas  estrategias de enseñanza propias de este momento de la lección al cual el método ELI identifica como momento I (letra “i” de interacción, de interdependencia).
Las estrategias del momento de interdependencia (momento I) seleccionada por el profesor debe hacer posible que los estudiantes  aprenden unos de otros y se ayudan mutuamente para la realización de la actividad que bien puede ser la solución de un problema, la toma de una decisión, el desarrollo de un proyecto o bien la búsqueda de “un tesoro” y dar entre todos como pequeño equipo evidencias de un buen nivel de realización de la tarea.
Si bien es cierto lo que J. Piaget nos apuntó sobre la necesidad de que el sujeto que aprende algo se “confronte” directamente con el objeto de conocimiento (interactividad), también es cierto que se requiere como bien nos planteó L. S. Vigotsky el intercambio de percepciones y sentimientos entre los sujetos que aprenden sobre el objeto de conocimiento (interacciones).
La verdadera participación, la que además de producir determinado aprendizaje permite el crecimiento humano, es aquella que contempla tanto momentos de interactividad (momento PI del método ELI) como momentos de interrelaciones sociales (momento I del método ELI).
David y Roger Johnson de la Universidad de Minnesota, han distinguido tres formas básicas de relacionarse los sujetos para aprender: la dependencia, la independencia  y la interdependencia y nos han convencidos de las múltiples bondades de esta última, la interdependencia social, para el aprendizaje escolar conformando equipos pequeños de trabajo cooperativos.
Por supuesto que las otras formas de relacionarse los estudiantes para aprender también tienen sus bondades, incluso la competencia, si sabemos emplearlas adecuadamente y en aras siempre de objetivos educativos que las justifiquen dado los conocimientos y habilidades y sobre todo valores que reportan.
“Ni todo el tiempo los estudiantes escuchando o respondiendo preguntas del profesor, ni trabajando en solitario, ni tampoco todo el tiempo en equipo”. El verdadero trabajo en equipo, el que reporta crecimiento integral, se logra mediante la participación del trabajo en equipo cooperativo que exija del esfuerzo individual bien antes o bien antes y después, y de compartir con otros en un instante determinado procesos y resultados.
Cuando los profesores me preguntan cómo hacer posible en sus condiciones habituales de trabajo profesional que sus estudiantes compartan les sugiero la adopción del método constructivista ELI de aprendizaje cooperativo que contempla la necesidad del cumplimiento de siete funciones didácticas básicas, probadas experimentalmente, que son necesarias para hacer posible que los estudiantes aprendan y lo hagan bien. No basta por trascendente que sea el cumplimiento por ejemplo, de la función de interdependencia social. Es necesario cumplir las otras dado que las funciones aunque cada una cumple un papel determinado en pos de que el alumno aprenda, todas se interrelacionan y crean una sinergia funcional que potencializa la razón de ser de la función en cuestión.
Un ejemplo: el cumplimiento de la función de interdependencia aislada, por si sola, sin cumplir otras como la de procesamiento de la información (recordemos la necesidad del esfuerzo individual para poder aportar al equipo), o bien la de activación (la estimulación neuro psicológica y la crisis (conflicto) cognitivo afectiva que nos moviliza la estructuras bases del aprendizaje), o la orientación (para conocer dónde y cómo llegar), o simplemente la recapitulación (que retoma, repasa e integra las partes del todo).
Espero haberlos convencidos de la necesidad de que nuestros estudiantes compartan entre sí de modo organizado y mediante la aplicación de estrategias didácticas, los procesos y resultados de sus aprendizajes y que ese intercambio además del conocimiento o la habilidad puntual objeto de la lección les reporte la apropiación de toda una serie de rasgos de comportamiento valiosos.
Por último algunas preguntas para que  busquen y compartan sus respuestas con otros colegas amigos. ¿Basta con orientar a los estudiantes que platiquen entre si para decir que cumplimos la función de la interdependencia? ¿En qué tiempo del desarrollo de la lección situamos el cumplimiento de esta función didáctica, es decir el trabajo en pequeños equipo, al principio, a mediado o al final de la lección? Basta con formar pequeños equipos en el aula para que haya interdependencia social? ¿Cómo formar los equipos? ¿De qué tamaño, número de miembros, debe ser un equipo? ¿Cuán pequeño o cuán grande puede ser un equipo cooperativo?
Elabora tu respuesta y compártela conmigo a ferreiro@metodoeli.com escribiendo en el asunto del mensaje: DIDACTICA 3.0  y danos tu datos: nombre, escuela o colegio, región, país.
 
Fuente: Ferreiro, R. (2012). Cómo ser mejor maestro. El método ELI. México: Trillas.
 
 
 
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